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Naufragio de la fragata "Mac Lellan"
en cercanías de la Isla de los Estados

    "La vida de Williams tenía la historia de muchos marineros mercantes. Había crecido en el mar, al acaso, lo mismo que las algas. Nadie se había ocupado de educarlo. Perdió la madre al nacer, allá en Cardiff, donde su padre lo entregó a una mujer de su parentela. Desde los nueve años hizo la vida de abordo en los veleros que salen de Inglaterra a todos los rumbos y en esa vida recia creció y se hizo vigoroso. La tierra fué siempre para él un sitio de paso transitorio. Nunca pensó en el mañana. Siempre listo a embarcarse. Acostumbrado a vivir en las gavias, al sol y al viento; fuera de aquel ambiente de crucetas y racamentos se consideraba un desterrado.

    "En Glasgow se embarcó en la "Mac Lellan", que zarpaba con destino a varios puertos del Pacífico con carga de carbón y mercaderías varias. La travesía del Atlántico fue buena, mas a los quince días de viaje se dieron cuenta que tenían fuego en las bodegas cargadas de carbón; pero, seguros de impedir la entrada de aire con un buen calafateo, continuaron el viaje sin mayor cuidado. El capitán era un borracho de carácter agrio. Al mes y días avistaron la parte nordeste de la isla de los Estados y de alló fueron a buscar en mar amplio los vientos del cuadrante oriental para doblar el cabo de Hornos. Pero sucedió lo que en aquella época no debía suceder, pues la fragata encontró vientos huracanados del sur y del oeste que la obligaron a bordejear entre un mar desarbolado.

    "Un día, con gran pánico y sorpresa de todos, se dieron cuenta que salía humo por los intersticios de las escotillas y que el humo aumentaba, dejándose sentir gran calor en el buque. Después se vieron las llamas: ¡era el incendio! En vano pretendieron combatirlo con agua, bombas y mangueras; era evidente que el aire avivaba la combustión por alguna parte, pero era imposible dar con el sitio, hasta que, al fin, las bodegas estallaron como un volcán, el fuego se comunicó al velámen y, obligados por las circunstancias, abandonaron el buque, siendo ya de noche cubierta, en medio del terror y del desorden.

    "Williams y tres compañeros se apoderaron de un bote salvavidas y en él se alejaron, sin brújula, pues sólo habian tenido tiempo de proveerse de víveres y agua dulce. Quisieron seguir la embarcación del capitán, pero las olas y la obscuridad, que sólo rompían los resplandores del incendio, no les permitió seguirlos. Al amanecer tenían un bote a la vista pero muy distante. A la caída de la tarde se encontraron solos a merced del oleaje que les arrojaba agua y más agua dentro de la cáscara de nuez que los conducía. Iban como en un letargo, con los pies hundidos en el agua, apretados, ateridos de frío y navegando con una sola vela, pero con el viento y la marejada en popa. No hablaban, reconcentrados en su infortunio; sólo de vez en cuando ayudaban la marcha con los remos, pero luego se desalentaban y yacían inertes ante la ineficacia del esfuerzo frente a tanta inmensidad.

    "Al amanecer del tercer día vieron en el horizonte vagas y altas ondulaciones negras: era la tierra, mas tan velada y tan lejos al parecer que no creyeron alcanzarla aquel día; pero gracias al viento favorable y fresco y, tal vez, a las corrientes, esa misma tarde se aproximaron a la mole gigante que tenían por la proa. Entonces fué cuando vieron la muerte más cerca que en el mar. La costa que les cerraba el paso se elevaba como una muralla salpicada de rompientes. Allí las olas se convertían en furias que, al chocar contra aquel baluarte gigantesco, se levantaban, desplomándose en el vacío de sus abismos, pero al acercarse más vieron una ensenada y luego una especie de playa, hacia la cual gobernaron, abordándola después."

NOTA: El aviso A.R.A. "Golondrina", con estación en San Juan de Salvamento, Isla de los Estados, que comandaba el alférez Mariano F. Beascoechea (autor de este texto, ver F38) fué quien halló a los náufragos de este bote. Con su informe realizó una extensa navegación en busca de los otros botes y del casco de la "Mac Lellan", con resultado negativo.